El psicólogo tiene un papel relevante en la intervención con las personas mayores, el envejecimiento es una etapa de la vida en la que la calidad de vida se ve especialmente amenazada. El objetivo del psicólogo de la tercera edad, es ayudar en este proceso adaptativo tanto con intervenciones sobre el propio sujeto como con su entorno familiar o de convivencia.
Entre los trastornos más característicos de esta etapa podemos encontrar el Alzheimer y el Parkinson, demencia senil y otros.
La Psico-gerontología orientada en la Psicología Positiva trata este tipo de problemas, retrasándolos y mejorando la calidad de vida de los afectados.
Nuestra especialidad de gerentología, también puede servir de apoyo a cuidadores de enfermos con demencias y en especial, a familiares cuidadores de enfermos de Alzheimer.