
El VIH designa a una infección que afecta el sistema inmunológico, exponiendo al enfermo sin tratamiento a un deterioro físico y cognitivo grave. Además, hace referencia a un estado de enfermedad que pone en entredicho la integridad cognitiva y moral de la persona y su respetabilidad ante el grupo social al que pertenece.
El VIH arrebata al enfermo su autonomía psicológica, el control de sus decisiones; debilita su vida mental, su identidad y su autoestima. El VIH afecta al sistema nervioso en diversas formas y desde el inicio, manifestándose en alteraciones de atención, memoria, funciones ejecutivas y en casos de fases avanzadas de SIDA, cuadros complejos de demencia.
La enfermedad representa un grito de auxilio de un cuerpo enfermo en el presente, pero comúnmente maltratado en etapas tempranas de su desarrollo, sobre todo si creció y vive en situaciones de pobreza económica y educativa.
La situación se recrudeprincipalmente en una cultura donde reina el prejuicio como móvil de la conducta, donde se privilegina la mojigatería, la aariencia y la hipocresía destructiva, sobre la razón, la información y la empatía hacia el doliente.
El VIH es un estado complejo, de múltiples y variados aspectos interrelacionados, un campo abierto y demandante de atención, donde el profesional de la psicología encuentra amplias posibilidades de servicio, a múltiples niveles, todos relevantes, necesarios y pertinentes.
El VIH es una enfermedad que no solo afecta el estado físico de la persona, sino que se escurre y hace tambalear la estructura vital, las emociones y la relación con los otros. Afecta la imagen y prestigio social, pone en evidencia la forma de vida, los secretos, los actos.
El psicólogo es uno de los profesionales clave en el proceso de atención a la problemática del VIH. Hablar de VIH, es hablar de sexualidad, de un área siempre sensible de la personalidad humana, de la conducta humana. Como estudioso de la conducta, el psicólogo está obligado a comprometerse en esta tarea.
Las intervenciones psicológicas en relación al VIH tienen diversas metas, procedimientos, enfoques, tiempos y espacios. Las hay de inicio, de emergencia, de seguimiento; de educación e información; de evaluación y de rehabilitación; con enfoque cognitivo, humanista o psicoanalítico.
El profesional de la psicología tiene múltiples funciones y misiones en el trabajo preventivo. Es la prevención, la educación sexual, la principal herramienta que podemos desarrollar todos ante los conflictos y escenarios de la sexualidad. La educación sexual por tanto, es uno de los ámbitos donde
la acción y servicio del psicólogo es ineludible.
Trabajando con personas infectadas con VIH, el psicólogo puede ofrecer contención emocional en los momentos decisivos (al conocer el diagnóstico, en el apego al tratamiento, etc.). La intervención del psicólogo con estrategias terapéuticas de contención emocional, el apoyo colaborativo en
la aceptación de la enfermedad y ajuste a las demandas, fundamental en las primeras fases del proceso,
Otra área de gran importancia en el trabajo del psicólogo es en la evaluación y rehabilitación de las funciones psicológicas superiores que la enfermedad ha afectado. El monitoreo de las funciones cognoscitivas es importante con la finalidad de atender las dificultades en pro de la funcionalidad en cualquier grado de la persona.
La intervención psicológica es imprescindible en pacientes con VIH, desde el momento del diagnóstico de la enfermedad pasando por la fase de infección donde la contención psicológica será un aspecto que aumentará las posibilidades de mejora en calidad de vida del paciente hasta la fase aguda donde se debe permitir al enfermo conocer en lo posible, las raíces del padecimiento, la progresión, los efectos de su cuerpo, mente y conducta.
Esta información permitirá construir una vivencia del VIH, partiendo de datos reales que en general disminuirán la angustia ante la temida muerte pensada como irremediable, cuando se puede lograr una reacción con una actitud mas positiva, en que el paciente encuentra en la enfermedad una oportunidad de vida, de reinicio, un momento de recapitulación y reflexión que le recuerden que está vivo y aunque en algún momento va a morir, comienze a hacer su vida mas productiva y placentera.
