
La palabra motivación viene de “motil”, que significa motor o algo que genera movimiento. Por lo tanto, estar motivados es tener una razón o deseo que nos lleva a actuar.
Ese deseo es tu punto de partida.
Pero es importante que lo desees con intensidad, con la mente y el corazón.
Por lo tanto, tiene que ser importante para ti.
No para otras personas.
Sólo así, vas a estar dispuesto a hacer el esfuerzo necesario.
Tenemos dos fuentes básicas de motivación:
1) La que nace de nuestro interior, de nuestras metas, sentido de vida, propósitos y esperanzas.
2) La que surge del medio ambiente. De los posibles “premios” que nos da la sociedad: dinero, fama, atención, reconocimiento y aprobación de los demás, etc.
Esta motivación externa es la más común y mucha gente cree que es la mejor o la única que existe.
La motivación externa es importante, pero la interna es determinante.
¿Qué hacer?
Lic. Cristina Mendiola
